Colección
Los dos grandes estudios del piso bajo -la Galería donde el artista mostraba a sus visitantes las obras acabadas y el estudio para la modelación de las formas- que después han vuelto a ocupar los restauradores como en su orígen, es el sugestivo escenario para las monumentales esculturas andersenianas sobre los temas del amor, de la maternidad, de la fuerza física, destinadas a decorar los edificios de la "Ciudad Mundial" a la que hacen referencia, aunque los grandes proyectos sobre esta se cuelgan todos como adorno en las paredes de la Galería.
El apartamento del primer piso, antes habitación del artista, está decorada con estucos y pinturas, y constituye un adecuado espacio espositivo, tanto para la colección musealística, como para favorecer la vocación internacional del Museo, con exposiciones temporales dedicadas a artistas extranjeros de los siglos XIX y XX, hasta los más contemporáneos.
Andersen sempre mantiene el contacto con los Estados Unidos en un alto nivel. Boston, Newport y Nueva Inglaterra, representan sus constantes puntos de referencia, principalmente a través del profundísimo vínculo establecido con su cuñada Olivia Cushing, autora de la colección de la rica familia bostoniana, que viene con él a Roma después de la precoz muerte en 1902 de su marido Andreas Andersen, pintor de talento cuyas obras se conservan en el museo.
Muy significativo es el afectuoso informe que legó Hendrik Andersen a Henry James, con las setenta y siete cartas del maduro escritor a su joven amigo a partir de 1899, y hasta 1915 (publicadas en el 2000 por Marsilio).

